lunes, 18 de noviembre de 2013

Has decidido que te la llevas

Has decidido que te la llevas. La noticia ha caído como un mazazo sobre la familia. Un mazazo de los que te rompe por dentro pero te une por fuera. Un mazazo que aplasta cada año más de 200.000 familias sólo en España. Otra familia que se ve obligada a recordar que sólo se tiene a sí misma cuando alguien se viene o se va.Has decidido que te la llevas. No has sido ni para decirlo a la cara. Nos lo has hecho saber desde tu escondite, la putrefacta caverna microscópica en la que llevas meses atrincherado, agazapado detrás de un asterisco que venía en un sobre muy parecido al de las facturas, como si alguien te hubiera pedido la cuenta, el qué se debe,l'addition.Cobarde, que eres un cobarde. Mal rayo te parta. Ni un mísero aviso. Ni una oportunidad. Te presentas como se presentan los delincuentes y los indeseables, por sorpresa, sin avisar, cuando ya todo es tarde, cuando ya sólo queda alevosía y nocturnidad. Como si te hubiéramos hecho algo. Como si alguien en este mundo mereciese algo así.Porque has decidido que te la llevas. Vale, muy bien y ahora qué. Nos das la noticia, nos marcas un plazo, nos amputas cualquier esperanza y aún tendremos que darte las gracias por dejarnos algo de tiempo para despedirnos de ella. Nos dejas el tiempo justo para embalsamar tantos recuerdos que no sabemos ni por dónde empezar. El tiempo justo para no poder ni llorar.Que sepas que no vas a llevártela tan fácilmente. Que sepas que ella piensa plantarte cara hasta el final. Aunque sea lo último que haga. Piensa aferrarse a lo que le queda de sí. Y piensa apurar toda estadística por ínfima que sea, como se apura el último sorbo en pleno desierto, como se estiran esos últimos minutos antes de que vuelva a sonar el despertador.Pero sobre todo, que sepas que no está sola. Ni ahora ni nunca. Ni antes ni después. Su dolor es el nuestro. Su lucha no se libra sólo en su organismo, sino en el ánimo de todos y cada uno de los que la queremos, la querremos y la quisimos alguna vez. Porque en eso consiste querer de verdad, sufrir lo que se ama y amar lo que se sufre, se esté en el cuerpo de quien se esté. Pero qué hago contándote esto, tú qué vas a saber, si eso tú no lo podrás sentir jamás.Tú has decidido que te la llevas, y punto. Y eso sí, ahora nos ofreces todo tipo de paliativos. Siniestra palabra. Eufemismos, tecnicismos inútiles para disfrazar el dolor que menos duela. Pero duele igual.Tratamiento, otra palabra que siempre nos será extraña. Porque esconde lo mismo que esconde cualquier peluca. Un esfuerzo titánico, cotidiano, íntimo y personal por aparentar normalidad bajo circunstancias absolutamente extraordinarias.Por eso, has decidido que te la llevas y puede que al final hasta te la acabes llevando. Puede que ganes, pero jamás vas a triunfar. Porque hay cosas que nunca podrás llevarte.No te llevarás su risa. Porque su risa puede contigo. Aunque al final te la lleves a ella, su risa se quedará. Tampoco puedes con su cariño. El que recibe y el que nos ha dado. Cuanto más se apaga ella, más se ilumina el hueco que deja a su alrededor. Y por supuesto, no podrás con su recuerdo. Es demasiado grande para ti. Y para cien más como tú.Cuídate mucho, porque esto no ha hecho más que empezar. Detrás de tus malditas 6 letras hay mucha más gente que sigue luchando todos los días, desde dentro y desde fuera de la enfermedad. Disfruta aún que puedes. Destruye a discreción mientras te dure.Nosotros tardaremos más o menos, nos dejaremos más o menos por el camino, pero tarde o temprano, tú caerás. Como cayeron tantas otras antes que tú. Porque vamos a por ti. Y si algo bueno tiene el ser humano, de las pocas cosas buenas quizás, es que cuando queremos destruir algo, cuando de verdad nos lo proponemos, es sólo cuestión de tiempo que lo consigamos. Mira si somos buenos, que a veces hasta lo hacemos sin querer.Has decidido que te la llevas.Ahora mírame fijamente.Porque a mí, miedo, no me das.

Risto Mejide

jueves, 21 de junio de 2012

Lloraremos juntas

Solo ella entenderá ese llanto de vacio y ligereza que aparecerá cuando todo haya terminado..No habra nadie que me reciba como ella cuando llegue a casa tras un examen. Nadie valorará como ella lo que estos pequeños pasos suponen para mi. Llorare desconsolada y solo oire risas... Mientras que ella llorara conmigo por lo que hemos conseguido, porque yo, jamas hubiera llegado hasta aqui sin su apoyo-presion para seguir adelante. Solo ella hara que lo celebremos por todo lo alto. Y por ella hare todo lo que ella hubiera hecho por mi cuando ese ansiado dia llegue.

jueves, 24 de mayo de 2012

U-24

Ayer tonta de mi vi el programa U-24 que tanto me gusta, pero pronto recorde porque lo omitia.

Recorde una escena quiza mas lejana a los ultimos dias pero que pudo conmigo... Te habian quitado el riñon, con ese tipo de operaciones tardas mas en subir a la habitacion y pasaste la noche en la URPA. Aun asi nos dejaron verte media hora por la tarde-noche, el primero en entrar fue papa... salio a los 10minutos, la siguiente fui yo, no aguante ni 5 minutos alli dentro, habias perdido toda tu fuerza, vitalidad, estabas alli en esa cama muy debil con una tez bastante amarilla y tubos por todos los lados, el olor me daba nauseas pero yo solo podia secarte el sudor y darte animos, esta vez no te podias rendir tan facilmente. Claro que entraste con la conviccion de que seria pan comido pero todo fue mas duro de lo que ninguna imagino. No paraba de decirte que te queria y tu no parabas de decir que te morias porque lo sentias y lo sabias porque mis te quiero segun tu "es que te salen de dentro, nunca me lo habias dicho tanto" En ese momento sabia que aun estarias a mi lado, solo te lo decia porque me arrepentia de todas las veces que no lo hice antes. Mi tiempo se agotaba, tenia que salir, me mareaba, tenia nauseas, no podia seguir viendote como te apagabas tan pronto...

domingo, 11 de diciembre de 2011

29 octubre 20hrs

Apareciste sin pedirlo y sin pensarlo pero en el momento en el que te vi pensé que la historia iba a ser dulce. No sé que tienes pero me haces sonreír como hacia tiempo que no lo hacía. Me relajas, me das serenidad, me encanta olerte, acariciarte, estar encima tuya.

Si se que voy a verte al día siguiente me duermo antes porque sé que a la tarde estarás frente a mí, lástima que luego el tiempo se pase tan deprisa a tu lado. Ojala en el momento en el que te quitas el reloj el tiempo se detuviera así podría admirarte más sentir tus manos heladas sobre las mías, curarte las heridas por ser una torpe y regalarte mil y una sonrisa de esas que te gustan.

Me aterra la idea de quererte, porque ya lo hago, no eres mía pero me muero de celos cuando siento que te puedo perder. Me encantaría decirte todo lo que siento todo lo que me haces sentir, todo lo que experimento cuando estoy contigo pero sé que eso me puede llevar a perderte. Me conformo con que estés ahí cada noche, con poder seguir picándonos, con dejarme ganar, con ver y hacer locuras de esas que tanto te gustan…

Ojala algún día leas esto a mi lado y que me beses como tantas veces he deseado y pensado.

Tu olor

Todo huele a ti, tu olor se ha quedado impregnado en mí y sobre todo en mi sofá o quizá debería de decir nuestra pequeña fortaleza, ese lugar que nos protege con la ternura y suavidad de una manta y un puñado de cojines, donde nada nos importa salvo estar tranquilas y procurar que la respiración no se sincronice para evitar dormir y perder el autobús.

Bueno, hay algo que si que logra penetrar en nuestro pequeño mundo mullidito y es algo tan efímero como el tiempo, el reloj, ese que hace que nos separemos y que nuestras miradas se limiten a ciertas horas. Ese que pasa tan deprisa cuando te tengo entre mis brazos o cuando nuestros dedos se entrelazan. El mismo que no te ha dejado aun probar mi nórdico y ese que quiero que se pare cuando estoy contigo porque todo el tiempo a tu lado me sabe a poco.

A veces cuanto te echo de menos basta con cerrar los ojos para sentir tu olor, o tus brazos rodeándome, otras muchas apareces sin más, tu olor está entre esas cuatro paredes y cuando las cruzo me invade y me saca una sonrisa. Otras, no son ni siquiera un olor, aunque creas que todo gira en torno a eso, a veces son paisajes, atardeceres, acentos, melodías, colores, animales, estampas … cosas diarias que mi subconsciente te asocia y hace que me salga una sonrisa.

Siempre estás es mi.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Si yo,tu

Ultimamente solo soy cuando estoy contigo. Me siento viva, infantil, alocada, tierna,.dulce, risueña y todo gracias a ti.

He vuelto a ser yo gracias a ti!

domingo, 6 de febrero de 2011

Tengo miedo, me das miedo, he vuelto a sentir esa lavadora en mi tripa que me hace marear, que me sienta tan mal que hacen que se me salten las lágrimas, no sé por qué, pero es lo que sucede últimamente.

Me embalo, corro, y cuando veo el salto que tengo que dar me freno, me da vértigo, pero quiero saltar, quiero que se me encoja el estómago como tanto me gusta, como esos veranos en el chalet montando en el columpio, ese gusanillo en el estómago que hace ver que estamos vivas. Pero me frenas, me coges de la mano y me paras, me parece bien porque quiero seguir disfrutando de ese aire en mi pelo, de tu mano, pero me embalo y no puedo evitarlo. Por eso te siento mía, y te quiero solo para mí pero al mismo tiempo te dejo tu espacio porque aun no he de esperar, de esperarte.

Creo que el camino va a tener muchas pullitas, muchos piques, porque somos muy cabezotas, pero confío en que en la meta esté nuestra recompensa…

Sé lo que siento y creo que es más de lo que debería de sentir, pero ¿y tú? Aun miro hacia atrás cuando dices algo dulce, porque no soy consciente que la que está al otro lado soy yo, que es a mí a quien hablas, me levanto pegada al correo por si has madrugado más que yo y me das los buenos días, me pongo la radio buscando una canción para regalarte, me estanco en cada frase bonita, la leo y releo hasta que consigo aprendérmela y que así de algún modo cale en mi.

Me inflo cuando leo que soy todo lo que pediste, que gracias a mí has descubierto cosas que creías olvidadas, que has vuelto a creer y que te vuelves a sentir viva.

Créeme cuando te doy las gracias por aparecer en mi vida, por creer en mí, por levantarme del fango cuando no tenía fuerzas, por hacerme sonreír, ya no me acordaba del sonido de mi risa, de mis arrugas en la cara, de lo que era que el corazón volviera a palpitar y no de angustia precisamente.

Me muero de miedo, tengo tanto puesto que no quiero que se quede en un mero pasatiempo….